Tu página de ExpressBook
La página de reservas que ya tienes, con el asistente incluido. Pon el enlace en tu bio de Instagram, en tu Perfil de Empresa de Google y en tu firma de email.
expressbook.com/tu-negocioUn asistente de voz que atiende a tus clientes, entiende lo que necesitan y les reserva cita directamente en tu agenda mientras tú atiendes a quien tienes delante.
No contesta tu línea de teléfono. Tus clientes le hablan desde el navegador: en tu página de reservas, en un widget de tu web o escaneando un código QR en el local. Sin desvíos de llamadas y sin llamar a la compañía telefónica.
Hola, ¿puedo pedir una primera cita para esta semana?
Claro. La primera cita dura una hora. Tengo el jueves a las cuatro o el sábado a las diez. ¿Qué te viene mejor?
El jueves, por favor.
Reservado para el jueves a las cuatro. Te llega la confirmación por email.
Sin línea telefónica que desviar. La gente le habla desde el navegador, allí donde te ha encontrado. Para saber más: cómo un recepcionista IA para pequeños negocios reserva citas sin línea telefónica, las reservas con código QR para quien entra sin cita, y una demo del sistema de reservas que puedes hacer en 10 minutos.
La página de reservas que ya tienes, con el asistente incluido. Pon el enlace en tu bio de Instagram, en tu Perfil de Empresa de Google y en tu firma de email.
expressbook.com/tu-negocioUna sola línea de código. Un botón en la esquina de tu web actual, con tus colores, que reserva sin mandar a nadie a otra página.
<script src="/expressbook-embed.js">En el mostrador, el espejo, el escaparate o el tique. Escanean, hablan y se van con cita, mientras tú terminas con quien tienes delante.
Ya generado para cada página de reservasNi menús ni formularios. Una conversación que termina con una cita confirmada en tu agenda y, si la pides, la señal ya cobrada.
Compras saldo. El asistente lo consume por segundos mientras habla, sin redondear al minuto. Un mes tranquilo apenas cuesta nada.
Las confirmaciones y recordatorios por email no consumen créditos. Todo lo demás está incluido.
Solo se cobra el tiempo de conversación. Todo lo siguiente está activo desde el primer día, sin coste adicional.
Leer el horario lo hace cualquiera. Estos son los momentos en los que una recepción demuestra lo que vale.
Indícale qué servicios hace cada persona del equipo y cuándo trabaja. Solo ofrece horas con alguien que de verdad puede hacer el servicio.
Pon una señal en un servicio de dos horas y se paga al reservar, así un plantón no te cuesta la tarde. Las señales requieren tener tu cuenta de Stripe conectada.
«¿Puedo cambiar lo del martes?» Encuentra la cita por el email y el teléfono del cliente, ofrece otra hora y actualiza la agenda. Las reservas pagadas las decides tú: el asistente nunca hace devoluciones.
Tú eliges cuándo pasa el caso a una persona: cuando un cliente se queja o pide que le devuelvan el dinero, cuando surge una pregunta de salud o alergias, cuando ha tenido que preguntar lo mismo dos veces o cuando una reserva supera el importe que tú fijes. Se detiene, toma su número, promete que le devolverás la llamada en el plazo que elijas (de media hora a cuatro horas) y lo coloca arriba del todo en tu pantalla de Llamadas. No transfiere la conversación en directo.
Emails, teléfonos y códigos promocionales se entienden mal con facilidad. Muestra un campo en pantalla para que el cliente los escriba en vez de deletrearlos tres veces.
Cada conversación por voz queda registrada en tu pantalla de Llamadas con su transcripción, un breve resumen y el resultado.
Después de registrarte, la configuración son tres pasos. Sin formación, sin guiones que escribir y sin llamar a la compañía telefónica.
Nombre, horario y dirección. Saluda a tus clientes en nombre de tu negocio.
Qué ofreces, cuánto dura, cuánto cuesta y quién lo hace. El asistente lo consulta en directo en cada conversación.
Cualquier importe, con tarjeta. Poco después de tu primera recarga, y con al menos un servicio añadido, empieza a atender en el navegador (toca para hablar), no en una línea de teléfono.
¿Tienes otra duda? El asistente de nuestra propia página te responde o te pasa con una persona.
Recargas un saldo prepago con tarjeta. El asistente lo consume por segundos mientras habla. No hay cuota mensual ni nada que cancelar.
Un minuto antes, el asistente cierra la conversación en curso y deja de atender hasta que recargues. Tu página, tus reservas y tu agenda siguen funcionando. La recarga automática puede comprar más saldo cuando te quede poco.
Se detiene, le pide que escriba su número, promete que le devolverás la llamada en el plazo que hayas fijado y coloca el caso arriba del todo en tu pantalla de Llamadas, con lo que dijo.
Solo ofrece horas realmente libres con alguien que puede hacer el servicio, y el hueco queda bloqueado en cuanto el cliente dice que sí. Cada conversación por voz queda registrada con su transcripción, resumen y resultado, así que puedes ver exactamente qué se dijo.
Añade tus servicios, abre tu página e intenta pillarlo.